Anotar da pereza
«Lo anoto después»… y nunca se anota.
Con Rekuento: un teclado pensado para el pulgar, el dictado («gasté 25 en transporte ayer») o una foto del recibo. Los pagos con Apple Pay y los mensajes del banco se pueden registrar solos con un atajo.
No sabes cuánto puedes gastar
El saldo de la cuenta no dice cuánto te queda de verdad.
Con Rekuento: «Hoy puedes gastar» toma lo que queda del mes, resta los pagos fijos que aún vencen y lo reparte entre los días que faltan.
Lo pequeño se acumula
Suscripciones olvidadas y compras chicas que suman mucho.
Con Rekuento: detecta los pagos que se repiten sin que los hayas programado, con su costo al año, y los gastos hormiga que suman más de lo que parece.